Bienvenidos a este espacio de esparcimiento del paladar. Desde este, nuestro blog, intentaremos transmitir todo cuanto sea necesario para dar a conocer la cerveza en todo su esplendor.

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"La cerveza es la muestra de que Dios nos ama y quiere que seamos felices".

sábado, 5 de noviembre de 2016

The LoveERs, la cerveza del amor.

Buenas a todos, queridos míos. Llevo un tiempo sin escribir, pero, intento no abandonar el hábito para no dejaros con las ganas.

La última vez os explicaba cómo fue la Clotoberfest, y la anterior, que volvía del Japón "chimpón" lleno de energía (ya se me ha agotado esa e incluso la de las vacaciones en Galicia...). Lo que no se me ocurrió en ese momento fue explicaros cómo fue nuestra boda. Pues fue genial. La verdad es que me casé con la mujer más maravillosa del mundo, y al que diga lo contrario le asentiré con la cabeza y una sonrisa y diré "Para gustos cervezas" mientras pienso en cómo deshacerme del cuerpo. Es broma, Ya sé cómo lo haría. Esto también era broma (lo aclaro, no sea que alguien de "arriba" me lea y se crea que hago apología a la violencia en lugar de al humor...).

Para nuestro enlace, el día 2 de Abril de 2016 (fecha que se puede ver en la etiqueta), decidimos homenajearnos a nosotros mismos (claro que sí) con una cerveza que simbolizara nuestra relación: Algo oscura (al principio más de uno no daba mucho por lo nuestro, y ahora callan bocas), un poco picante (tiendo a ser bastante "picantón" en general, y con ella más, si cabe), dulce (como el amor) pero no en exceso (nunca hemos sido empalagosos) y con un toque de cacao puro (que a mi mujer le puede el chocolate amargo).

Esa fue la cerveza que regalamos a nuestros invitados para un día tan especial (a día de hoy aún hay quien me dice que no se la han bebido, porque les da pena... la pena es lo que se pierden, jejeje). A partir del lunes siguiente se puso a la venta para deleite de nuestros clientes exclusivamente en Birra Birrae.

Voy a hacer un pequeño inciso. Mi mujer, por supuesto, tuvo la brillante idea de regalar también unas galletas caseras decoradas con fondant. Aquí también me tocó pringar... Si tenéis curiosidad de cómo las hicimos aquí tenéis el enlace a su blog de cocinillas (que como yo, escribe de pascuas a ramos, jejeje).



Volviendo a la cerveza; Con estos parámetros, empecé a meterle mano al boli para intentar hacer una receta que reflejara todo eso. Como soy un poco neófito en esto de hacer recetas, pedí ayuda a mi buen colega Jordi, de Cerveses JK. Juntos, y bajo mis parámetros y sus conocimientos técnicos diseñamos algo hermoso. Creamos:

The LoveERs

El resultado ha sido una cerveza cremosa, oscura y de sabor complejo. Suave, pero intensa.
En el momento en el que empezamos con la receta, Jordi aún no disponía de fábrica donde hacerla, así que me puse en contacto con Agus, de Cerveses Quer para poder ir a su fábrica en Berga. Tiene una cucada de maquinaria. Pequeña, pero funciona como una campeona.
 
Fueron bastantes horas dándole a las ollas gigantes, pero valió la pena. Fueron unas horas interesantes donde empiezas a conocer datos que si no te pones manos a la masa no tienes en cuenta, como el PH, las temperaturas adecuadas de maceración para esa receta concreta, etcétera.
Quería que fuera de una manera muy concreta y lo conseguí al 95%. Un par de puntos se me escaparon por falta de experiencia.

La primera es el hecho de que la pimienta jamaicana es terriblemente volátil en cuanto a aromas se trata. Es un condimento que al caldo inicial le incorporó notas de geranio y jazmín, pero que se perdieron durante la maduración. Una pena.

La segunda es que al final no se encontró centeno crudo, que hubiera aportado unas notas marcadas a naranja, así que el centeno caramelizado (o su nombre técnico, Cara Rye) tuvo que entrar en acción dejando un toque más sutil de lo que me hubiera gustado, y proporcionando una densidad inicial (cantidad de azúcares al principio) mayor, aunque eso es lo de menos.



Estoy muy contento con la aceptación que ha tenido. Por lo general ha sido elogiada como una gran cerveza y la mayoría de gente va repitiendo. Siempre hay salvedades, pero eso no me frena ni me importa demasiado. Yo he hecho lo que me ha salido del corazón, y se nota. Si a alguien no le gusta, no pasa nada.

Aunque, y no es por echarme flores, pero (un momento, que me traen el cargamento de media tonelada pétalos para volcármelos encima cuando acabe la frase) creo que no tiene nada que envidiarle a alguna que otra de abadía de renombre, y no soy el único que lo piensa. Aparte de mi madre, quiero decir... que el amor de madre ya se sabe que no cuenta para estas cosas...

En fin. Intento ser humilde, pero cuando estás orgulloso de tan grande amor que procesas hacia una cervez... persona, persona... quería decir persona (te lo juro cariño, no me pegues luego...) salen cosas como The LoveERs.

Ya acabo, tranquilos. Solo quería terminar diciendo que la foto que sale en la etiqueta es la misma que usamos para nuestra invitación de boda, que a su vez es una foto de nuestras sombras paseando por la playa de Castelldefels del primer año que empezamos a salir juntos hará ya más de 11 años. Por eso, a pesar de que a "algún diseñador gráfico" le haya podido parecer algo rara, mal construida o mal maquetada, ha de tener en cuenta que en el amor y en la guerra, todo vale, y también ha de tener en cuenta que lo mismo me da que me da lo mismo, porque lo que cuenta, señores es lo que está en el interior.

Ahora sí, Gracias por leer mis tostones, sed buenos y no hagáis cosas que yo no haría (os lo pongo fácil...).

Salud.

sábado, 15 de octubre de 2016

ClotoberFest, Exitazo total

Muy buenas a todo el mundo, queridos míos. Hacía ya la leche que no ponía nada por aquí, pero como siempre digo, no tengo tiempo para tantas cosas.

Supongo que ya sabréis que el pasado fin de semana del 1 y 2 de Octubre tuvimos el placer de organizar el 1er Festival de Cervesa artesana del Clot, conocido como ClotoberFest. Para los que no hayáis podido asistir, solo deciros que no os habéis perdido nada... ¡¡¡OS LO HABÉIS PERDIDO TODO!!!

La ejecución del festival, fue llevada a cabo por gente maravillosa sin la cual yo no hubiera podido llevar a cabo este evento solo: Jordi, de Cerveses JK (con quien tuvimos doble placer, puesto que presentamos una cerveza que hemos realizado juntos y de la que hablaré después en la siguiente entrada) y el Ateneu del Clot, que además del local pusieron a sus "curritos" a darle al callo como unos campeones.

Nunca puedo fardar de nada, porque intento ser humilde e intento evitar los halagos (que luego me crezco y no puede ser), pero tengo que decirlo: los carteles fueron diseño mío. El logotipo que se usó para la publicidad, para los vasos y para las camisetas, también son mérito propio, así como el montaje de los logotipos que se pueden ver en la trasera de las camisetas que se vendieron casi todas... Ya digo, un exitazo. Pero no hablemos más de mí.

El número de asistentes no me quedó claro, pero recuerdo que fueron aproximadamente unas 1.300 personas (más o menos). Sinceramente, siendo la primera muestra de cerveza artesana del Clot y sin antecedentes claros, solo me atreví a validar el pedido de 1.000 vasos de cristal (que se regalaron a las 1.000 primeras personas con su entrada a 2€ cada una), porque ¿quién se iba a imaginar que lo íbamos a petar de esa manera? Pues Jofre, presidente del Ateneu. Él insistió que hiciésemos 1.500, pero como salen las ferias de este tipo normalmente, me hubiera conformado con vender 600 vasos, la verdad.

No tengo ni idea de cómo tuvimos tanto éxito, la verdad. Hay varias teorías:
-El gran poder de convocatoria del Ateneu.
-El gran poder de convocatoria que tiene que sea el único y el primero del Clot.
-Que fuera a cubierto.
-Que a la gente le va mucho el pimple.
-Que teníamos DJ's traídos por Northern Clot que pinchaban en directo.
-Que me pasé con las plegarias a Nuestro Señor para que fuera bien.
-Que qué sé yo, ¿una mezcla de todas?

La fórmula del éxito no la puedo rebelar porque no la sé, pero sí os diré que he quedado encantado, que los cerveceros han quedado encantados, que los de las comidas quedaron encantados, que los asistentes (alguna salvedad siempre hay) quedaron encantados, que la organización quedamos encantados... Cuanto encanto, jejeje.

En fin. No quiero dejaros con los dientes largos, pero he de hacerlo. Os dejo un enlace para que podáis ver algunas de las fotos más chulas que se hicieron durante el evento de la mano del fotógrafo oficial, Jofre (sí, el "presi" del Ateneu).
Fotos Clotoberfest 2016

Me despido dándole las gracias a todos:
A Jordi de JK por embarcarse conmigo en esta aventura tan arriesgada.
A Jofre, Ángela, Sergio, Antonio, Sergi, Enrique, y tantos otros (lo siento chicos... tengo una memoria de chichinabo y no me acuerdo de todos los nombres y eso me duele...) del equipo del Ateneu por hacerlo posible, ya que sin su trabajo y colaboración nada se hubiera hecho;
A Birra 08, CESC, Capfoguer, La Surfera, Tous d'Anoia, Barret, a Autòctons y a Rostisseria Com a Casa por participar;
A los DJ's tan dedicados de Northern Clot por poner marcha al festival desinteresadamente.
A mis padres, mi mujer, mis amigos, mis colegas, mis clientes, a los locales que me permitieron colgar carteles y a Dios por el apoyo recibido;
A, por fin, todos los asistentes que habéis hecho que sea un éxito rotundo.

Gracias por volver a leerme, espero que os haya valido la pena. Salud y sed buenos, o el año que viene no os dejaremos venir ;).

sábado, 30 de abril de 2016

De vuelta de Luna de miel

Buenas a todos, queridos míos. Esta entrada, después de unos cuantos días de mi vuelta a casa está dedicada a mi paso en mi Luna de Miel por tierras niponas.

Sí. Leéis correctamente. He dicho Luna de Miel. Desde luego no me he ido de vacaciones porque me apeteciera (mentiría si dijera que no me apetecía), me he ido por obligaciones conyugales (y porque si no me voy después de casarme, no me voy, y mi ahora esposa hubiera dejado de serlo antes de empezar si quiera, aunque ese no es el tema).

Cuando escogimos el destino no estaba yo demasiado entusiasmado en cuanto al tema de las cervezas, porque estaba seguro de no beber otra cosa que no fuera la hiper conocida Kirin Hichiban o la Asahi Súper Dry. No mentiré cual bellaco diciendo que no he sucumbido a las garras de las industriales en este viaje, pero también digo que no tienen nada que ver con las mier…coles de Bruselas que nos venden en el territorio Euro bajo el nombre de susodichas marcas.

 Comenzaré por decir que mientras cenábamos en un 2°piso (al parecer es de lo más normal que hayan restaurantes, bares u otros negocios en plantas superiores a la calle, o incluso en sótanos… Ahora el Miu Barcelona, fusión japonesa-Mediterránea no me parece tan estrafalario...) unos Udon soba me encontré con una marca desconocida: Yebisu (hoy descubro que es una marca del grupo Sapporo). Según me informó la amable anciana de los fideos, es el nombre de un dios japonés (uno de los siete dioses de la fortuna). Una lager que nada tiene que envidiar a las de aquí, por que además de ser de 50cl (sin despeinarse), según reza la etiqueta, es todo malta.
 Con eso ya digo mucho. Con la manía adquirida por las compañías europeas (y no europeas) de abaratar costes insultando a los consumidores a niveles que rayan la obscenidad gastronómica cambiando la mitad de la malta por otros cereales mucho más económicos, había perdido la fe en las grandes casas, y me ha hecho falta traspasar dos continentes enteros y un mar para ver que en este mundo aún hay grandes empresas competentes en este sector.
 El sabor, no es que fuera espectacular, pero hacer bien una Lager, es difícil. Y hacerla tan bien, es poco habitual. ¿Cremosa y sedosa a la vez que ligera? Nuevas experiencias. Esto promete.

 Otro día, en la Tokyo Tower, las tantas de la tarde (digo las tantas por que no me acuerdo de la hora, pero ya era de noche). Estamos en la cafetería y mientras mi señora esposa (se me hace raro no decir mi novia…) se toma una cola, yo me pido una Kirin Stout. ¡Una stout! Hay que ponerle nota en el Untappd, vamos.
 Aprovechando que hay Wi-Fi gratis (cómo nos gusta esa palabra…) le meto. Una buena negra, la verdad. No era pesada, no era demasiado ligera, aromas suaves (como he ido descubriendo poco a poco y por los carteles de publicidad, les gusta la cerveza maltosa) a malta tostada y caramelo, sabor suave y sabroso con una textura sedosa que, lejos de ser parecido, me recordó al tacto de la capa de polvo que cubre a los mochi (ese dulce a base de pasta de arroz).

 Otro día más, y de llegada a Nikko (una zona preciosa a las afueras llena de templos de todo tipo, que al final acaban pareciéndose todos de puro cansancio...) vi la primera cerveza artesanal, que al parecer es de la zona. A la vuelta, la adquiero junto con otra que veo después. No es cuestión de ir todo el día con las botellas en la mochila, que pesan.

 He podido encontrar durante días diferentes cervezas artesanales en muy diferentes lugares, y si he podido, físicamente, me las he llevado todas. En algunos sitios es difícil, porque teniendo 6 variedades diferentes, o más, cualquiera carga todo el día con ellas...

 Creo que voy a corregirme a mi mismo diciendo que no fue en Nikko donde encontré las primeras artesanales, porque ahora me he acordado que la primera que encontré fue en la tienda de la Tokyo Tower. Descubrí que es artesanal porque después de intentar leer los kanjis encontré de mera casualidad en letras occidentales una web donde conocí al productor: Gotenba Kogen. Una curiosa cerveza con miel del Honey Tokyo Proyect. Dulce pero no empalagosa. Guay, empezamos con buen pie.

 He encontrado cervezas ricas y sabrosas en todos los bares (a precios acordes con el nivel de vida, espero, porque... Collons, nen...). Allá a donde fuera, máquinas de vending ofreciendo 10 tipos diferentes de café en botellas de aluminio, 7 Eleven en casi cada calle (en algunas calles, incluso dos uno enfrente de otro en una boca del metro cada uno, chinos haciendo turismo (los reconoceríais porque, como les he definido en este viaje, son los españoles de Asia: gritan, los niños se portan fatal, no tienen vergüenza, se te cuelan si pueden...)... Espera, me desvío del tema. Esta entrada es para hablar de cerveza de Japón, no del viaje en si mismo...

 Pues como decía, se pueden disfrutar cervezas distintas. En cada lugar las suyas artesanales. Es cierto que alguien me comentó que había bastantes cerveceras por allí, pero sinceramente, no tenía intención alguna de ponerme a buscar (en el viaje de novios se va a lo que se va: a andar y ver templos, edificios, santuarios, a comer delicias locales y si cae alguna, pues echar una copa. Y luego, a "dormir"), pero si me las encuentro, me emociono y no veo nada más...
 Por cierto, no veáis lo difícil que es llevarse de los bares las botellas... No hay manera. Como las devuelven, no te las quieren regalar. Un par accedieron, otras, o las he perdido, o me las he llevado metidas en la chupa (bendita chupa, que haría sin ella el los festivales...) a escondidas sin que me pillen, que son muy atentos, amables y considerados, pero tienen una mala leche, también...

Aun que no tienen nada de japonesas, en una hamburguesería hawaiana en la que entramos a cenar una noche, conseguí llevarme unas botellas de Kona Brewing muy bonitas. Y muy sabrosas. Estos americanos siempre hacen buenas cervezas, y diametralmente opuestas a las locales, puesto que el lúpulo esta más presente que la malta.

Conclusión:
 No voy a especificar cuanta cerveza he bebido (bastante) ni como me han sentado (estupendamente), porque lo que quiero recalcar es algo que se deberían meter en la sesera los "empresarios" de la hostelería:
 Viajado se descubren cosas, y la gente que viene a nuestra ciudad no descubre nada nuevo (a nivel gastrobeer) porque muchas veces han de encontrar un sitio concreto donde poder disfrutarlas (no negaré que me va bien que los guiris que pasan cerca de la tienda no tengan otro sitio al que ir a beber cosa buena, pero soy así; quiero que el mundo disfrute de esta pasión, de la buena cerveza, el dinero es secundario, todo y con eso diré que no me iría nada mal tener un poquito).
 Si la restauración turística (y no turística) se pusiera las pilas, otro gallo nos cantaba. Pero muchos prefieren dar producto barato y a cambio de un coste escaso, tener un beneficio escandaloso.
 En Japón van al revés. Puede que las cosas sean caras (una media de 650 yens tanto en tienda como en restaurantes) pero tienen un ritmo muy distinto, una cultura de tolerancia por el medio, de respeto por las cosas bien hechas, limpios (ni una papelera en todo Tokyo, Kyoto, Takayama, Nara, Nikko, Hiroshima, etc., y ni un papel en el suelo... igualito que aquí, vamos) organizados, aprecian sus productos locales por encima de la importación... Y todo eso, se nota en las cervezas que me he ido metiendo en el cuerpo estos días (y en las delicias locales que hemos comido). Cosas buenas y de calidad indiscutible, artesanales, e incluso industriales.
 Espero que comprendáis la importancia de exigirle a vuestro bar de confianza que comience a pedir (y si es a mí, pues mejor que para eso hago micro distribución) cervezas artesanales, para que cuando vayáis a, Japón, por ejemplo, no se os haga extraño beber en condiciones en un restaurante sin tirar de vinos caros.

Gracias por vuestro tiempo. Espero hayáis disfrutado con mis palabras como yo dejándooslas.

Salud.

P.D: Os dejo una foto de las cervezas que me he traído en la maleta, para que veáis lo chulas que son algunas.

sábado, 23 de abril de 2016

Feliç Sant Jordi

Buenas de nuevo, queridos míos.

La entrada de hoy, 23 de Abril de 2016, no va a ser como la de abril del año pasado. Ya os explicaré en otra entrada el por qué. De momento conformaros con un fuerte grito de paz:

Feliç diada de Sant Jordi!!!


Porque eso es todo lo que me da tiempo de escribir hoy.

Gracias a todos por vuestra compresión. Sé que esperabais un cuento, un chiste, un poema... pero qué queréis que os diga... estoy muy ocupado, pero siempre tengo tiempo de dedicaros, aun que sea, dos líneas.

Portaros bien o el dragón vendrá y os chamuscará el culete.

Salud.

sábado, 5 de marzo de 2016

Clásicos de ayer y de hoy presentan... Volumen I

Buenas a todos, queridos míos...

MAREDEDEUSENYOR!!! ¿Pero por qué nadie me avisa que llevo cuatro meses sin escribir nada aquí? Mira que me digo cada día "Sí que hace un tiempo que no escribo, pero no es para tanto". Vaya... un poco más y abandono, y eso, jamás. Antes muerto que sin silla... sobre la que sentarme a escribir. Mejor lo dejo y vamos al grano...

Esta entrada que hoy estoy ofreciendo a vuestros ojos (que sin duda estarán llorando de alegría al ver que no me he ido a ninguna parte y sigo escribiendo), la dedico a los clásicos. ¿A Charlie Chaplin, a los Barça-Madrid, a Mozart? No señores. A los estilos clásicos, evidentemente.

Pero, ¿qué entiendo yo, Mr. Birra Birrae por "estilos clásicos"? Ahora lo veréis. Pero antes, dejadme aclararos que le dedico esta entrada a los clásicos porque desde que el mundo de las artesanas esta revolucionado, se sacan de la manga estilos, los reinventan, los mutilan... Yo quiero darles un repaso rápido a algunos (no a todos, que me da pereza contarlos todos en una sola entrada) de los estilos que muchos tienen olvidados en favor de la innovación o de las modas y que tengo el gusto de tener en mi lista de productos habituales.

Lager: Algunas lager son estilos muy consumidos aunque la mayoría del público no tiene ni idea. Las primeras tienen origen en Alemania, aunque han ido adaptándose a los gustos de los consumidores de los distintos países donde se elaboran. Las tipo lager, tienen un número limitado de estilos, pero entre ellos encontramos cosas como:

-Helles; un tipo de rubia de sabor suave con un amargor suave pero presente. ¿Te gusta esa marca que tiene un cuerpo celeste por logotipo? Prueba esta. Seguro que te va a a encantar: Moska Rossa.

-German pilsner: Una versión a la alemana de otro clásico denominado Bohemian pilsen. Suave, de gasificación media, color pajizo y amargor notable y fino). Si eres de los que prefiere una "litrona", esta no tiene el tamaño, pero el sabor, desde luego, es mayor: Aktiens Jubilaum Pils.

-Märzen: De más graduación que una rubia habitual, con más cuerpo y un amargor más suave, casi nulo que a nivel histórico se elaboraba en marzo para servir tras tres meses de maduración. Es la versión bien hecha de la conocida marca de verde etiqueta y doradas letras con nombre y apellidos alsacianos. Una buena: Aktiens Dieselross Öl.

-Dopplebock: una lager de sabor meloso, color oscuro y gradación elevada. En el mundo de las comerciales no hay de estas, pero como te gusten fuertes y sabrosas, pero no pesadas, esta es la tuya: Ayinger Celebrator.

Weizen: Hay ciertas marcas comerciales que hacen un uso fraudulento de la imagen de un fraile en sus etiquetas, como si por ello sus cervezas fueran a tener una calidad y una elaboración que realmente no tienen. Pero ese no es el tema. El tema es que a mucha gente les gusta, pero no saben ni cómo se llaman o qué son. Solo saben una cosa: son de trigo. Y eso, es mentida. No son de trigo, LLEVAN trigo malteado, que no es lo mismo. A más de un 50% de trigo en la elaboración, no sería bebible por su exagerada acidez. Lo se. Pero hablemos de las buenas:

-Hefeweizen: La más tradicional de las cervezas de trigo. Sabores que recuerdan al platano, el mango, la galleta e incluso el clavo. Si quieres unas buenas opciones, te recomiendo: Minera Avet, Atkiens Hefeweizen, Segarreta Tradicional o Ponent Blat.

-Dunkel Weizen: Otro tipo de trigo más dulce y con más cuerpo, es esta. Mantiene las mismas características en boca que la anterior, pero con toques más tostados debido a la mayor intensidad en el malteado de los cereales usados. Antes de que se agoten pruébala: Glops Fosca de Blat.

-Weizenbock: La fuerte de la familia. Más alcohólicas que las anteriores, presentan características similares a las dunkel, pero con una densidad mayor y una intensidad de sabores muy superior. No puedes perderte: Schneider weisse Unser Aventinus TAP 6 o una versión castellana, Queens Vier.

Porter: Pocas de este tipo suelen encontrarse en el país, porque la gente suele beber con más asiduidad otras similares como son las Stout, que son parecidas a la vez que diferentes.
De estilo inglés, son negras, con cuerpo y muy reconstituyentes. Una buena pinta de este bebedizo y casi no hace falta cenar. Yo cenaría con un par y luego otra para bajar, pero ese es otro tema...

-Porter: De sabores torrefactos intensos que dan toques de café y cacao. Cuerpo en boca y gasificación muy fina y no suelen pasar de los 4-5º ABV. Una que me encanta: Fuller's London Porter.

-Mild Porter: Más suave de alcohol y con notas más dulces, se presenta sedosa y agradable acompañada de dulces. Algo para catar: Minera Carbó.

-Baltic Porter: Mucho más alcohólica que las originales tienen notas afrutadas y muy licorosas. Suelen estar en los 8-10º ABV. Una pena porque ya no existe, pero era genial: Mataró Baltic Porter.

Stout: Las Stout, como bien he dicho, son semejantes a las Porter, pero tienden a ser mucho más... edulcoradas. Rectifico, que es de sabios: saben a golosinas de regaliz. En concreto a los regalices negros, como ella. Originario de Irlanda, es un estilo mucho más extendido, como hace muestra de pavoneo esa casa que tiene un libro de récords mundiales.

-Stout: Negra con más cuerpo que las otras cervezas británicas debido a la alta densidad proporcionada por la adición de maltas quemadas. Regaliz y café son sus principales características. No tienden a superar los 5º ABV. Una opción válida y de calidad: Porterhouse Wrasslers XXXX.

-Imperial Stout: Manteniendo las características anteriores, esta variedad contiene un elevado grado alcohólico que supera los 9º ABV. Ideada para la casa real rusa, a los que les gustó la Stout, pero la querían con una fuerza desbordante. Cosas buenas de verdad: As de Trèvols y La Pirata Black Block.

-Foreign  Stout: Más suave que la anterior, esta en 6-8ºABV y estaba pensada para aguantar viajes fuera de las islas. No os perdáis: L'Anjub Juliett.


Bueno, queridos míos. eso no es todo, pero lo va a ser por hoy. Que estoy cansado y tengo sueño, para qué mentir.

Os espero en la próxima entrada. Sed buenos y no bebáis el agua del WC embotellada que sirven por ahí.

Salud.